Un accidente de tráfico puede dejarte conmocionado, con dolores y sin saber muy bien qué es lo normal. Lo más aterrador es que pueden producirse lesiones en lugares que no se ven. Las lesiones internas derivadas de un accidente de tráfico pueden no provocar síntomas evidentes de inmediato, sobre todo cuando la adrenalina aún enmascara el dolor.
Si notas que algo no va bien tras una colisión, confía en tu instinto. A continuación, te detallamos las seis lesiones internas más comunes derivadas de accidentes de tráfico que debes tener en cuenta tras un choque.
Si necesitas ayuda inmediata y una consulta gratuita, llama al (575) 222-1000 o rellena nuestro formulario en línea hoy mismo.
¿Cuáles son los síntomas de una lesión interna tras un traumatismo por accidente de tráfico?
Las lesiones internas provocadas por un accidente de tráfico afectan a órganos, vasos sanguíneos, huesos o tejidos subcutáneos, y pueden incluir:
- Hemorragia interna,
- Daño en los órganos,
- Hemorragias cerebrales,
- Costillas rotas,
- Colapso pulmonar, y
- Lesiones de los tejidos blandos y los músculos.
Algunos aparecen de inmediato, otros se desarrollan horas o días después.
Tras un accidente, busca ayuda de urgencia si tienes dolor intenso, dificultad para respirar, confusión, desmayos o sangre en la orina, las heces, el vómito o la saliva. Los síntomas más leves también requieren atención médica inmediata si persisten, empeoran o te parecen inusuales.
1. Hemorragia interna
La hemorragia interna se produce cuando los vasos sanguíneos dañados pierden sangre en el interior del cuerpo. Puede producirse en la cabeza, el tórax, el abdomen, la pelvis, los músculos o las articulaciones. Dado que la hemorragia puede pasar desapercibida, es posible que la persona se sienta «bastante bien» antes de que los síntomas se agraven.
Entre los signos de alerta más comunes se pueden incluir:
- Mareos o sensación de aturdimiento;
- Debilidad o cansancio inusual;
- Náuseas o vómitos;
- Dificultad para respirar;
- Latidos cardíacos acelerados;
- Hinchazón o sensibilidad abdominal;
- Hematomas profundos;
- Sangre en la orina o en las heces; y
- Confusión, desmayos o pérdida de conciencia.
Estos síntomas pueden indicar una urgencia médica. Si sospechas que tienes una hemorragia interna tras un accidente, acude al médico de inmediato. Si te sientes mareado, confuso, débil o incapaz de desplazarte con seguridad, llama al 911 o a los servicios de emergencia.
2. Daño orgánico
El daño orgánico suele producirse cuando una fuerza contundente comprime o desgarra las estructuras internas. El abdomen es especialmente vulnerable, ya que contiene órganos que pueden sangrar abundantemente si sufren una lesión. Los volantes, los cinturones de seguridad, los airbags o los salpicaderos pueden transmitir esa fuerza al cuerpo.
Entre los ejemplos de lesiones internas en órganos que pueden verse afectados se incluyen:
- Bazo. Una rotura o desgarro del bazo puede provocar una hemorragia peligrosa, que suele ir acompañada de dolor en la parte superior izquierda del abdomen o en el hombro izquierdo.
- Hígado. Las laceraciones hepáticas pueden provocar dolor abdominal, sensibilidad a la palpación y hemorragia interna.
- Riñones. Un traumatismo renal puede provocar dolor de espalda o en el costado y sangre en la orina.
- Intestinos. Las lesiones intestinales pueden provocar un empeoramiento del dolor abdominal, fiebre, náuseas o signos de infección.
Un profesional sanitario puede recurrir a técnicas de diagnóstico por imagen, análisis de laboratorio y exploraciones para evaluar las lesiones. Un resultado normal en la exploración no siempre significa que el asunto haya quedado zanjado si los síntomas persisten.
3. Hemorragias cerebrales
Las hemorragias cerebrales pueden producirse cuando un traumatismo provoca una hemorragia en el cerebro o en sus alrededores. Las lesiones cerebrales graves no siempre requieren un impacto directo en la cabeza. Las frenadas bruscas pueden provocar que el cerebro se desplace dentro del cráneo.
Entre los posibles síntomas se incluyen:
- Dolor de cabeza intenso o que empeora;
- Vómitos;
- Confusión o comportamiento inusual;
- Cambios en la visión;
- Problemas de equilibrio;
- Debilidad o entumecimiento en un lado del cuerpo;
- Dificultad para articular las palabras;
- Convulsiones; o
- Pérdida de conocimiento.
Estos síntomas requieren una evaluación urgente. Los traumatismos craneales pueden agravarse rápidamente, y retrasar el tratamiento aumenta el riesgo de sufrir problemas cognitivos o físicos duraderos.
4. Traumatismos torácicos y fracturas de costillas
Las costillas rotas o fracturadas pueden dañar los órganos o los vasos sanguíneos cercanos. Aunque las fracturas de costillas son dolorosas, la principal preocupación es el posible daño en el tórax o la parte superior del abdomen.
Los traumatismos costales pueden estar relacionados con:
- Puncturas o hematomas pulmonares;
- Hemorragia interna;
- Lesión en el bazo o en el hígado;
- Problemas respiratorios; y
- Inestabilidad de la pared torácica.
Es habitual sentir dolor al respirar, al toser o al moverse tras un accidente. Sin embargo, un dolor agudo en el pecho, dificultad para respirar, labios azulados, mareos o tos con sangre requieren atención médica inmediata.
5. Colapso pulmonar
Un colapso pulmonar se produce cuando entra aire en el espacio que rodea el pulmón, lo que impide que este se expanda. Los médicos denominan a esta afección «neumotórax». Puede deberse a fracturas de costillas, traumatismos contusos o lesiones causadas por escombros.
Entre los síntomas se incluyen dolor repentino en el pecho, dificultad para respirar, taquicardia, fatiga o sensación de falta de aire. Un colapso pulmonar puede poner en peligro la vida si aumenta la presión en el pecho.
No des por sentado que los síntomas torácicos se deben únicamente a la ansiedad tras un accidente. El miedo y el estado de shock son habituales, pero las dificultades respiratorias requieren una evaluación médica.
6. Lesiones de los tejidos blandos y los músculos
Las lesiones de los tejidos blandos pueden afectar a los músculos, los tendones, los ligamentos y el tejido conjuntivo profundo. Puede que no parezcan tan graves como el daño a los órganos, pero pueden afectar al trabajo, al sueño, a la movilidad y a la vida cotidiana.
Entre los ejemplos más comunes se encuentran los hematomas musculares profundos, las lesiones de la pared abdominal, los desgarros de ligamentos y el síndrome compartimental. El síndrome compartimental se produce cuando aumenta la presión en un compartimento muscular, lo que restringe el flujo sanguíneo. Esta afección constituye una urgencia médica.
Los síntomas pueden incluir hinchazón, dolor profundo, tirantez, debilidad, entumecimiento, reducción de la amplitud de movimiento o un dolor más intenso de lo esperado. Si los síntomas persisten tras recibir atención de urgencia, acude al médico para una revisión. Que el dolor aparezca más tarde no significa que la lesión sea imaginaria.
¿Pueden los cinturones de seguridad y los airbags provocar lesiones internas?
Los cinturones de seguridad y los airbags pueden, en ocasiones, contribuir a que se produzcan lesiones durante una colisión, pero también reducen considerablemente el riesgo de sufrir lesiones graves o mortales. Durante un accidente, el cinturón de seguridad sujeta al ocupante y el airbag se despliega rápidamente. No obstante, estas medidas de protección pueden provocar hematomas en los tejidos, fracturas de costillas o lesiones en el abdomen o el tórax.
Estos síntomas son importantes incluso aunque el cinturón de seguridad haya funcionado correctamente. Los dispositivos de seguridad evitan daños más graves, pero es posible que las lesiones requieran atención médica.
¿Cómo puede ayudarte Tawney, Acosta & Chaparro P.C. tras sufrir una lesión grave en un accidente?
Podemos ayudarte a coordinar los aspectos médicos, fácticos y relacionados con el seguro de tu caso. Las lesiones internas suelen requerir algo más que una simple reclamación, ya que los síntomas pueden aparecer más tarde y las aseguradoras pueden poner en duda lo que no pueden ver.
En Tawney, Acosta & Chaparro P.C., ayudamos a las personas lesionadas a seguir adelante coordinando los aspectos médicos, fácticos y relacionados con el seguro de sus casos. Nuestro equipo recopila documentación, revisa las pruebas del accidente, se comunica con la aseguradora, evalúa los daños y aboga por que las ofertas de indemnización reflejen la gravedad de tus lesiones.
Ponte en contacto con nosotros a través de nuestra página web o llama hoy mismo al (575) 222-1000 para hablar de los próximos pasos a seguir, porque te mereces un equipo que se tome en serio las lesiones ocultas y prepare tu caso con esmero.
Preguntas frecuentes
¿Se puede sufrir una lesión interna sin que aparezcan hematomas?
Sí, es posible sufrir una lesión interna sin que se aprecien hematomas visibles. Es posible que algunas hemorragias internas, traumatismos en los órganos y lesiones craneales no dejen marcas evidentes en la piel.
¿Cuánto tiempo pueden tardar en aparecer los síntomas de una lesión interna?
Los síntomas pueden aparecer de forma inmediata, en cuestión de horas o a lo largo de los días siguientes. La adrenalina, el estado de shock, la hinchazón y la hemorragia lenta pueden retrasar la aparición de un dolor perceptible u otros signos de alerta.
¿Debería volver al médico si ya me han dado el alta en Urgencias?
Sí, deberías acudir a una consulta de seguimiento si los síntomas persisten, empeoran o cambian tras el alta. Los servicios de urgencias se centran en las amenazas inmediatas, y algunas lesiones se hacen más evidentes con el paso del tiempo.
¿Pueden las lesiones internas afectar a una reclamación por accidente de tráfico?
Sí, las lesiones internas pueden influir en el valor y la complejidad de una reclamación por accidente de tráfico. Los historiales médicos, las pruebas de imagen, los plazos de tratamiento, las limitaciones laborales y las necesidades de cuidados futuros pueden ser factores importantes.
Fuentes jurídicas utilizadas para elaborar esta página:
Para garantizar la exactitud y la claridad de esta página, hemos consultado fuentes jurídicas oficiales y fidedignas durante el proceso de elaboración del contenido:
Alejandro Acosta es residente de El Paso desde siempre y un abogado litigante experto con amplia experiencia en los tribunales de Texas y Nuevo México. Se graduó en Cathedral High School y posteriormente en St. Mary's University, antes de obtener su título de Juris Doctor en la Facultad de Derecho Sandra Day O'Connor de la Universidad Estatal de Arizona, junto con un Certificado Jurídico Indígena por su trabajo con las naciones tribales. Con licencia en Texas desde 2008 y en Nuevo México desde 2011, Alejandro cofundó Tawney, Acosta & Chaparro P.C. para defender a las personas y familias que buscan justicia tras sufrir lesiones graves.
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